
Mario Benedetti: La gente que me gusta

La Amistad es un Tesoro
A mi me gusta diferenciar entre "amigos" y "amistades". Las amistades es algo más superfluo, trivial, efímero.
El Hombre de la Ventana

En la publicación Navidad, en este blog, ya traté el tema del hecho de hacer feliz a los demás independientemente de cual sea la propia situación.
Compartir sentimientos provoca un especial bienestar pues si el dolor compartido es la mitad de pena, en el caso de la felicidad, cuando se comparte, es doble.
Os dejo este relato maravilloso.
El Hombre de la Ventana (Autor desconocido)
Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación de un hospital. A uno se le permitía sentarse en su cama cada tarde, durante una hora, para ayudarle a drenar el líquido de sus pulmones.
Su cama daba a la única ventana de la habitación. El otro hombre tenia que estar todo el tiempo boca arriba. Los dos charlaban durante horas.
Hablaban de sus mujeres y sus familias, sus hogares, sus trabajos, su estancia en el servicio militar, donde habían estado de vacaciones.
Y cada tarde, cuando el hombre de la cama junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que podía ver desde la ventana.
El hombre de la otra cama empezó a desear que llegaran esas horas, en que su mundo se ensanchaba y cobraba vida con todas las actividades, colores del mundo exterior.
La ventana daba a un parque con un precioso lago. Patos y cisnes jugaban en el agua, mientras los niños lo hacían con sus cometas. Los jóvenes enamorados paseaban de la mano, entre flores de todos los colores del arco iris. Grandes árboles adornaban el paisaje, y se podía ver en la distancia una bella vista de la línea de la ciudad.
El hombre de la ventana describía todo esto con un detalle exquisito, el del otro lado de la habitación cerraba los ojos e imaginaba la idílica escena.
Una tarde calurosa, el hombre de la ventana describió un desfile que estaba pasando.
Pasaron días y semanas. Una mañana, la enfermera de día entró con el agua para bañarles, encontrándose el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que había muerto plácidamente mientras dormía.
Se llenó de pesar y llamó a los ayudantes del hospital, para llevarse el cuerpo.
Tan pronto como lo consideró apropiado, el otro hombre pidió ser trasladado a la cama al lado de la ventana.
La enfermera le cambió encantada y, tras asegurarse de que estaba cómodo, salió de la habitación. Lentamente, y con dificultad, el hombre se irguió sobre el codo, para lanzar su primera mirada al mundo exterior; por fin tendría la alegría de verlo él mismo. Se esforzó para girarse despacio y mirar por la ventana al lado de la cama... y se encontró con una pared blanca.
El hombre preguntó a la enfermera qué podría haber motivado a su compañero muerto para describir cosas tan maravillosas a través de la ventana.
La enfermera le dijo que el hombre era ciego y que no habría podido ver ni la pared, y le indico:
"Quizás sólo quería animarle a usted"
ENLACES:
A los amigos
Fiordos de Noruega. Imagen:Mª José Corral BenítezNo puedo evitar tus sufrimientos cuanto alguna pena te parte el corazón,
Con cariño para todos mis amigos y amigas.
Viaje a Ninguna Parte
Leí que la vida puede compararse con un viaje en tren. Quizás por eso creé un blog llamado En el Tren de La Vida, que representa todo aquello que es de mi interés o lo que ven mis ojos desde la ventana del vagón en el que viajo.
La expresión "que tengas buen viaje " tiene que ver con la suerte del viaje. Sí, es una suerte el que consiga hacer un buen viaje, tener una buena vida, vida feliz, larga y dichosa vida. En este mi viaje, en el viaje de mi vida, desgraciadamente he visto a varias personas cercanas y queridas bajarse repentinamente de mi tren.
El viaje de mi vida va atravesando varios lugares, algunos están concurridos, llenos de gente que sube y baja de mi tren, son aquellos momentos de gran acitividad social y familiar.
El ventanal de mi compartimento es grande y puedo ver el paisaje, puedo ver el ambiente, puedo ver gentes diversas, puedo disfrutar de lugares maravillosos, de acontecimientos y de espectáculos.
El tren se alejó y ella se quedó allí como un ser abandonado. Yo la veia cada vez más pequeña a medida que el tren se iba alejando.
Yo permanezco ahí, inamovible, en mi compartimento vacío, a la espera de que algún día decida subir y puede que incluso exista la casualidad de que se siente a mi lado. Hay un asiento libre, nadie lo ocupa, los demás siempre se sientan en el de enfrente, pero nunca junto a mí.
Cuando el corazón se abre
Cuando una puerta se nos cierra, es porque el camino hacia allí no es el adecuado. Es mejor buscar otra salida, otra puerta abierta y no ignorar las que se abren de nuevo ante nosotros.
Si mi corazón pudiera sonreir el más triste de mis días podría transformarse en otro mucho mejor.
Si se me ilumina el alma seré dichosa.
Quienes toleran mis errores, quienes respetan mis faltas, serán los que realmente me quieran de verdad.
Quienes conquisten mi corazón, éste será suyo.
Quienes sean sinceros y leales habrán ganado mi respeto.
Quienes me miren a los ojos, verán mi verdadero yo.
Quienes se esfuercen en no desagradarme me harán feliz.
Quienes me decepcionen me habrán gravemente herido.
Quien me proteja y comprenda tendrá mi amor eterno.
Quien camine a mi lado, nunca lo abandonaré.
Quienes sean desconsiderados poco les importará mi bienestar.

Fragmento del capítulo 21 del Principito:
El Principito se fue a ver de nuevo a las rosas y les dijo:
-En realidad no os parecéis en nada a mi rosa, no sois nada todavía. Nadie os ha domesticado ni vosotras habéis domesticado a nadie. Sois como era mi zorro. Antes de que lo domesticara era un zorro igual a otros cien mil. Ahora que lo he hecho mi amigo, es un zorro único en el mundo.
Y las rosas se mostraron muy molestas.

- Son realmente hermosas, pero vacías -anadió el principito-. Uno no se siente impulsado a dejarse morir por ustedes. Cualquiera pensará que mi rosa se parece a ustedes; pero ella sola es para mí más importante que todas ustedes juntas, porque ella es la que he cuidado y regado; ella es la que cubrí con el globo de cristal; ella es la que resguardé con el biombo; ella es la que liberé de las orugas que le molestaban, dejando solo aquellas que se volvieron mariposas; es ella la rosa que oí quejarse, alabarse o mantenerse callada. En fin, ella es mi rosa.

Un recuerdo de ti
2021:ODISEA DE UN ENCUENTRO
Mis queridos amigos

Las relaciones sociales acompañan al ser humano a lo largo de toda su vida. Independientemente de si se es dichoso y afortunado o por el contrario se es desdichado. Aunque el objetivo de la amistad precisamente es el de dar más que el de recibir, para que exista una auténtica amistad ha de haber un intercambio recíproco.
"El hombre es un ser sociable, la naturaleza le ha hecho para vivir con sus semejantes", dijo Aristóteles.
Ya en la infancia jugamos con los vecinos del barrio, más tarde, en la adolescencia cuando surgen las pandillas, la amistad juega un papel muy importante en nuestro desarrollo como persona y en nuestra futura madurez. Incluso dentro de la misma pandilla se forman subgrupos más íntimos que llegan a ser más importantes, en la mente del adolescente, que su propia familia.
Continuamente estamos conociendo gente y haciendo nuevos amigos. Caras nuevas que se incorporan a nuestra vida.
Nuestros amigos de toda la vida pueden permanecer o pueden ser sustituidos por otros. A veces las circunstancias nos llevan a seguir caminos distintos y la pérdida de contacto es una realidad.
Esa pérdida de contacto hará que se pierda la amistad, aparecemos ante los ojos del otro como extraños. Es obvio que no somos los mismos, nuestras experiencias y nuestras ideas serán muy diferentes. Pero cuando nos encontramos por la calle, cuando nos saludamos con esa sonrisa radiante, con ese brillo en la mirada. Es vidente que aunque se haya perdido la amistad queda el cariño.
Aquellas personas que en un tiempo lejano formaron parte de mi vida, llenaron mi corazón, me acompañaron, me hicieron reír, me aconsejaron o me regañaron cuando era necesario, les tengo un cariño especial. Porque a los amigos se les quiere, es extraño ese sentimiento, pero es real: "yo quiero a mis amigos".
Quiero dedicar este post a mis amigos, tanto a los que lo son ahora como a aquellos que un día lo fueron.
Como me dijo mi amiga Reme, a la que no veo hace muchos años: "No nos vemos, pero nos queremos".
Y si eres mi amigo, no me importaría que yo fuera una dama y tú un vagabundo, te querré mucho.




