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Lunalía: Dúo de poetisa y soprano

       Dúo Lunalía. 
Imagen propiedad de Mª José Corral Benítez

María José Romero (soprano) y María Cruz (poetisa) forman el dúo Lunalía. 

Pertenecen a la Asociación " Luna " de Mujeres discapacitadas de Almería. 

María Cruz compone y recita sus propios poemas que cuando es acompañada por la voz  cantada de Mª José Romero puede considerarse un auténtico deleite. 

María Cruz ha recibido el Primer Premio en el Concurso Nacional de Declamación. 

En el siguiente vídeo la tenemos recitando dos de sus poesías. En primer lugar el poema llamado "Niña en Blanco y Negro" y a continuación "Llueve tu recuerdo" :


ENLACES:

Poema a las madres: "Antes de ser Mamá"



ANTES DE SER MAMÁ...
Yo comía mi comida caliente.
Mi ropa lucía planchada y limpia todo el día.
Podía sostener largas y tranquilas conversaciones telefónicas.


ANTES DE SER MAMÁ...
Me dormía tarde,
tan tarde como quería (porque yo quería)
y jamás me preocupaban los desvelos.
Cepillaba y cuidaba mi pelo, lucía uñas largas y hermosas.
Usaba tacones altísimos y camisones pequeñitos.
Mi casa estaba limpia y en orden,
no tenía que saltar juguetes olvidados por todos lados.


ANTES DE SER MAMÁ...
No me importaba si alguna de mis plantas era venenosa,
ni pensaba en lo peligroso de las escaleras
o las esquinas de mis muebles.
Tenía adornos en mesas bajas y flores en floreros de vidrio.
No dejaba mi tiempo en consultas mensuales con los médicos,
ni consideraba siquiera la palabra vacuna.


ANTES DE SER MAMÁ...
No tenía que limpiar comida del suelo,
ni lavar las huellas de pequeños deditos marcadas en los cristales.
Tenía control absoluto de mi mente,
mis pensamientos, mi tiempo, mis planes, mi cuerpo y mi aspecto físico...
Dormía toda la noche y los fines de semana eran totalmente relajados e incluso románticos.


ANTES DE SER MAMÁ...
No me entristecían los gritos de los niños en la consulta médica
(porque no los escuchaba nunca),
no tuve jamás que detener, con lágrimas en mis ojos,
un bracito que sería inyectado;
no me imaginaba que mi peor pesadilla
pudiera ser un termómetro con el mercurio superando los 39ºC.


ANTES DE SER MAMÁ...
Yo nunca sentí un nudo en la garganta
al mirar a través de unos ojos llorosos y una carita sucia.
No conocía la felicidad total con sólo recibir una mirada.
No pasaba horas mirando la inocencia dormir en una cuna.
Nunca sostuve a un bebé dormido sólo porque no quería alejarlo de mí.


ANTES DE SER MAMÁ...
Nunca sentí que mi corazón se rompía en un millón de pedazos
al no poder calmar el dolor de un bebé.
Ni nadie me hizo sentir tan valiosa como mi niño
agradeciendo una cura,
ni tan orgullosa como el día que hizo su primer dibujo.
Nunca supe que algo tan pequeño, podía afectar tanto mi mundo.
Nunca supe que podía amar a alguien de ese modo.


ANTES DE SER MAMÁ...
Yo no conocía el sentimiento que provoca
tener mi corazón fuera de mi cuerpo.
No sabía que me sentiría tan especial al alimentar a un bebé hambriento.
No sabía de esa cercanía inmensa entre una madre y su hijo.
No sabía que algo tan pequeño podría hacerme sentir tan grande.


ANTES DE SER MAMÁ...
No imaginaba tanta calidez, tanta dulzura, tanto amor.
No imaginaba lo maravilloso que sería.
No imaginaba la satisfacción de ser madre,
no sabía que yo era capaz de conmoverme así ante la suavidad de su manita cálida,
de su piecito gordo, de su beso pegoteado de caramelo...


HOY NO IMAGINO MI VIDA
SIN ESA PEQUEÑA SONRISA PICARA Y TRAVIESA,
SIN ESCUCHAR DE UNOS PEQUEÑOS LABIOS
ESA PALABRA CORTA E INMENSA A LA VEZ...

" MAMÁ "
(Anónimo)
ENLACES:
Nota: En España, el Día de la Madre se celebra el primer domingo de mayo.

Uno aprende: palabras atribuidas a Jorge Luís Borges que parece ser que pertenecen a Veronica A. Shoffstall

Jorge Luís Borges (1899 - 1986 ) Imagen de Wikimedia Commons

Después de un tiempo uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar el alma.

Y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad y uno empieza a aprender...

Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema.

Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de quererte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás deseando no volver a verla.

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios, multiplicados al cuadrado.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido, ya es tarde, nunca dejes que algo te sea demasiado tarde.

Pero desafortunadamente, LO APRENDERÁS sólo con el tiempo...

Jorge Luis Borges

Mis reflexiones al repecto:
Con el tiempo aprendemos que una mano amiga no nos quita la libertad. No debe atarnos. Y aprendemos a aceptar nuestros errores y a asimilar nuestros fallos con madurez. Y quien nos acepte con ellos será quien nos aprecie de verdad.

Y que debemos medir las palabras para no herir a nuestros seres queridos, pues ellos esperan nuestra protección, y si les hacemos daño, se sentirán desdichados y traumatizados el resto de su vida.

Con el tiempo aprendemos a construir todos los caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes y al pasado no hay regreso.

Con el tiempo vemos que, aunque estemos felices con los que nos rodean, añoramos terriblemente a los que ayer estaban con nosotros.

Aprendemos que en los momentos más extremos es cuando nos damos cuenta realmente de nuestra fortaleza y nuestro valor para afrontar conflictos.

Y uno aprende que amor no significa sexo. Que el amor implica deseo sexual pero el deseo no implica amor.

Uno aprende que una compañía no significa seguridad, ya que en ocasiones la compañía es el verdugo.

Que a lo largo de nuestra vida hacemos nuevas amistades, pero echamos de menos a aquellos que llegamos a querer y que por diversas circunstancias acabamos distanciados.

Aprendemos que el tiempo pone cada cosa en su sitio, que las oportunidades llegan cuando estamos preparados pero que hay que estar preparado para cuando lleguen.

Con el tiempo aprendemos que la verdadera felicidad está en el recorrido que seguimos hasta obtener nuestros objetivos, en las ilusiones y en la esperanza.

Y uno empieza a crecer, a madurar, a aprender …

Y uno aprende y aprende … Y con cada día uno aprende.

Pero desafortunadamente … sólo con el tiempo.

María José Corral Benítez
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