Amor: Amor y admiración - Pushkin y su esposa.

Imagen: Escultura del poeta ruso Pushkin y su esposa Natalia Goncharova por la cual murió por amor en un duelo.
(Calle Arbat, Moscú; Rusia)

¿Quién alguna vez no ha tenido un ídolo? ¿Acaso no hay alguien a quien admiremos de verdad?

Vemos a cientos de chiquillas con rostros llorosos y emocionados ante la imagen de su cantante favorito. Deportistas que despiertan pasiones y artistas de toda índole son aclamados por sus fans.

La admiración es un sentimiento tan fuerte que despierta un cariño especial hacia la persona admirada.

Yo creo, que en las parejas ocurre algo similar. Para que el amor y el cariño sean duraderos al paso del tiempo, entre otras cosas, ha de sentirse admiración por el otro. Ha de ser algo especial y valioso.

"Amamos cuando admiramos, dejamos de amar, cuando dejamos de admirar." (Mª José Corral Benítez)

El cariño que se siente hacia los buenos amigos es algo similar. Si sentimos admiración por nuestros grandes amigos llegaremos a quererlos muchísimo.

Mª José Corral Benítez

4 comentarios:

Carlos Alberto Arellano dijo...

Un buen ejemplo, creo yo, son el astrónomo y escritor estadounidense Carl Sagan y su tercera esposa, también estadounidense, la escritora y productora Ann Druyan. Carl fue un hombre inteligente, culto, amable, talentoso, admirado en todo el mundo. Un humanista. A través de sus libros y documentales educó a millones de personas. Su vida fue un gran éxito. Ann trabajó con él en algunos libros («El cometa», «Sombras de antepasados olvidados») y en la famosa serie documental «Cosmos», que es, para mí, una obra maestra. Eran almas gemelas. Se admiraban el uno al otro, se amaban, trabajaban como un equipo, se llevaban muy bien.

Mª Antonia dijo...

Querida Mª José:
Estoy de acuerdo contigo excepto en el final: Creo que el amor no muere a consecuencia de la pérdida de la admiración hacia la otra persona. Yo diría que más bien es al contrario; primero se deja de amar por circunstancias de la vida y a continuación, se deja de admirar en unos casos y en otros no necesariamente. Creo que se puede seguir admirando, aunque no se ame propiamente dicho ó se puede amar y no admirar. Recuerda el tópico de "el amor es ciego"...
Lo ideal sería amar y admirar o viceversa, siempre.

Un beso.

María José dijo...

Carlos Alberto:
Desde luego que Carl Sagan es un buen ejemplo. A demás de su talento y su inteligencia tuvo mucha suerte con encontrar una compañera con la que se sientiera feliz.

Un saludo.

María José dijo...

Querida Maria Antonia:
Tienes razón en lo que dices, por supuesto que cuando se trata de amor y éste cesa, se deja de admirar.

En esta entrada empleo la palabra amor en sentido general. Equivale a querer mucho a alguien y adimirar sus valores y talento.
No me refiero al enamoramiento, ese sentimiento es otra cosa.

Besos.

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