Ajedrez gigante del Parque de las Ciencias de Granada.
Imagen de Micheo
Cuenta una antigua leyenda que un príncipe de la India quedó tan maravillado cuando conoció el juego del ajedrez, que quiso recompensar al inventor con lo que quisiera.
El inventor, después de pensar un rato, pidió:
Dos granos de trigo por el primer cuadrado del tablero, el doble por el segundo y así doblando la cantidad de granos de trigo por cada casilla del ajedrez hasta completar todas las casillas del tablero.
El príncipe pensó que el inventor no le había pedido mucho y que aquello era fácil de cumplir.
Sin embargo, al contar las 64 casillas del tablero y hacer todos los cálculos, se dieron cuenta de que el inventor había pedido más de lo que podían dar.
Para cumplir su petición habría tenido que sembrar de trigo toda la Tierra unas 65 veces.
Antes de hacer una promesa debemos estar seguros de que podremos cumplirla. No sólamente porque es un incumplimiento a la palabra, a nuestro honor, a aquello que prometimos; sino porque podríamos caer en un engaño. Podríamos ser estafados y acabar en la ruina.
Personas que invierten su dinero creyendo que sin riesgo van a ganar grandes sumas (recordemos la estafa de Fórum Filatélico y Afinsa) porque les prometieron unos enormes beneficios sin correr ningún riesgo.
¡¡ Cuidado !! No olvidemos que las matemáticas no engañan.

Partido de fútbol en Tíjola (Almería -España)
Imagen de la Editorial del blog.
Como en la leyenda del tablero de ajedrez, las potencias de 2 aparecen también en la Liga de Campeones de fútbol. En la final se enfrentan 2 equipos; en la semifinal hay 4. En los cuartos de final son 8 equipos. En la ronda anterior hay 16 equipos y en la primera fase 32.
Si hubiera rondas anteriores a la primera fase: 64 equipos, 128 equipos, etc... Si se hicieran 30 rondas de ese modo, no habría suficientes personas en la Tierra para formar todos los equipos necesarios.
